SCO, compañía que en 2003 demandó a IBM por mil millones de dólares y amenazó con cobrar licencias a los usuarios de Linux en todo el mundo, solicita protección frente a sus acreedores.
Diario Ti : En 2003, SCO Group demandó a IBM asegurando que esta compañía había obsequiado a Linux y a la comunidad de código abierto código de Unix propiedad de SCO. Con el paso del tiempo, la demanda de indemnización contra IBM alcanzó los 5 mil millones de dólares. Grandes compañías usuarias de Linux, como AutoZone y DaimlerChrysler también fueron objeto de demandas. Sin embargo, en los hechos y ante los tribunales, SCO nunca logró documentar qué líneas de código a su juicio le habían sido hurtadas por IBM.
Novell también fue demandada por SCO, ante lo cual respondió con una contrademanda, asegurando que el código fuente de Unix en realidad pertenecía a Novell, y no a SCO. En el verano pasado, un tribunal respaldó tal interpretación, con lo que la base de la demanda de SCO se derrumbó totalmente.
El pasado viernes, trascendió que SCO ha solicitado protección frente a sus acreedores, invocando un conocido artículo de la ley estadounidense de quiebras. El propósito de la solicitud es que el tribunal de quiebras congele todas las querellas en las que SCO está involucrada. De esa forma, SCO tiene una última oportunidad de reorganizarse y elaborar un nuevo modelo de negocios.
Antes de que SCO apostara por ganarse la vida presentando demandas contra los ámbitos Linux, la compañía era un distribuidor de Linux. Actualmente distribuye, entre otras cosas, productos basados en Unix para la plataforma x86. Considerando que ya está claro que Novell tienen los derechos de Unix, es inseguro cual podría ser el nuevo modelo de negocios de SCO.
La solicitud ante el tribunal de quiebras reveló que SCO tiene valores por 14,8 millones de dólares, y 7,5 millones de dólares en deuda. Los jueces han reducido a su mínima expresión la querella de SCO contra IBM.
Un poco de historia SCO Group causó máximo revuelo cuando en marzo de 2003 acusó a IBM de haberse apropiado ilegalmente de código fuente cuya propiedad sería de SCO. La compañía demandante exigió el pago de una indemnización de mil millones de dólares. El caso causó indignación generalizada y cierto temor en las comunidades de usuarios y desarrolladores de Linux. Luego, los ánimos comenzaron a tranquilizarse en la medida que quedaba en evidencia que SCO no podía entregar las pruebas necesarias. En general se consideraba que SCO no tenía pruebas fehacientes. El mercado de Linux continuó creciendo y casi nadie aceptó pagar las licencias que SCO exigía.
En junio de este año se produjo una situación que marcaría un hito definitivo. La juez Brooke Wells, del estado de Utah, EEUU, señaló en la corte que SCO, al contrario que la mayoría de quienes acusan a terceros de robo, en realidad no podía decir qué le había sido robado, a pesar de que la acusación contra IBM contenía 294 puntos.
Las apreciaciones de Wells obedecen a que SCO se limitó a enviar un paquete de hojas de código a modo de evidencia. La juez ironizó diciendo que "es como si el propietario de una tienda enviase su catálogo completo de productos como evidencia, para así no tener que especificar qué le fue efectivamente hurtado por un presunto ladrón".
IBM había pedido a Wells no acoger a trámite 198 de los puntos de la acusación. Wells aceptó casi íntegramente la petición de IBM, rechazando 187 de los planteamientos de SCO.
SCO apeló a tal resolución, y la semana pasada se conoció el pronunciamiento del tribunal: 187 puntos quedan efectivamente en la categoría "no ha lugar", aceptándose 106 puntos.
El juez de casación, Dale Kimball, dijo que no hay razón alguna para que SCO sea tomada por sorpresa, ya que a su juicio no hay proporción alguna entre las evidencias presentadas y el supuesto robo de código.
Luego de haber recortado fuertemente las acusaciones de SCO, Kimball anunció un panorama que complica extraordinariamente las cosas para SCO. En efecto, el juez determinó cambiar el orden del trámite de las querellas presentadas por SCO, fijando para 2008 la querella contra IBM y para 2007 la querella contra Novell.
La lógica de tal determinación es implacable. La condición fundamental de la querella de SCO contra IBM es que SCO sea efectivamente propietaria del código Unix que supuestamente fue incorporado ilegalmente en Linux. Sin embargo, debido a una contra-demanda presentada por Novell, esta causa deberá determinar si SCO es el propietario real del código fuente de Unix. Novell, por su parte, reclama la propiedad sobre el código. Si el tribunal respalda la posición de Novell, la querella de SCO contra IBM quedaría totalmente deshecha.
SCO no ha comentado la decisión del juez, en tanto que IBM se ha limitado a señalar a la revista Forbes que "el pronunciamiento del juez habla por si solo". Aumentan las dificultades para SCOEn octubre de 2003, la compañía de capital de riesgo BayStar aportó –influenciada por Microsoft, según algunas versiones– 20 millones de dólares a SCO Group. La inversión es la causa principal de que SCO aún tenga 11 millones de dólares en efectivo para continuar su querella contra IBM por “piratería de software". La semana pasada trascendió que BayStar ha exigido la devolución de los 20 millones de dólares. Durante el fin de semana surgieron nuevos detalles sobre el tema. Por ejemplo, la publicación Computer Business Review indica que BayStar habría exigido a SCO realizar cambios radicales en su gerencia (léase: cambiar al presidente Darl McBride) como condición para no exigir la devolución de los fondos.
Según Computer Business Review, BayStar estima que los derechos sobre Unix constituyen el único activo de la compañía, y que por lo tanto debería concentrarse en llevar el juicio de una forma más profesional que la mostrada hasta ahora. BayStar considera además que SCO debería suspender todo desarrollo de Unix o software relacionado.
Fuentes informadas habrían señalado a la publicación que BayStar siente gran molestia ante la estrategia comunicacional de SCO, que ha señalado, por ejemplo, que “Linux contiene millones de líneas de código copiado ilegalmente de Unix", o “Linux y el código abierto amenazan la seguridad interior de Estados Unidos".
La publicación agrega que SCO habría rechazado categóricamente los planteamientos de BayStar.
BayStar habría señalado además que usará “todas las alternativas necesarias y posibles" en su disputa con SCO. En caso de continuar así las cosas, SCO sería demandada por su propio y principal inversionista. Microsoft gestionó aporte de capital para SCO ¿Es en realidad Microsoft – y no SCO– que está orquestando la campaña judicial contra Linux? A pesar de fuertes rumores en tal sentido, la teoría no ha podido ser probada.
Diario Ti: SANTIAGO: Recientemente, un memorando de SCO filtrado a los medios indicaba que Microsoft habría dado apoyo económico indirecto a SCO. En 2003, la compañía de inversiones BayStar Capital realizó una inversión de 50 millones de dólares en SCO. Ahora, la compañía confirma que fue Microsoft que gestionó el contacto con SCO. Con todo, BayStar Capital recalca que los 50 millones de dólares no fueron aportados por Microsoft, sino que consistían de fondos propios.
SCO ha demandado a IBM por cinco mil millones de dólares y ha iniciado causas paralelas contra Novell y otras compañías. SCO estima que Linux vulnera sus derechos patentados, por lo que exige a todas las empresas que usan Linux comprarle licencias.
Paralelamente, Microsoft se ha apresurado a cooperar, también indirectamente, con las necesidades de capital de la deficitaria y poco rentable SCO. Durante el último verano boreal, el gigante informático de Redmond pagó a SCO una fuerte suma, de monto desconocido pero millonaria, por el derecho a usar porciones del código Unix de la compañía.
Si quedara comprobado que el apoyo indirecto o meras simpatías de Microsoft hacia SCO han sido en realidad una suerte de conspiración contra el sistema operativo de código libre Linux, la compañía de Bill Gates podría verse en nuevas dificultades con la justicia.
“Por ahora no hay evidencias concretas de que SCO sea una marioneta en manos de Microsoft. Sin embargo, hasta ahora resulta claro que Microsoft se ha involucrado indebidamente en el financiamiento de SCO", comentó Gordon Haft, analista de Illuminata, a la publicación CNet. Memo revelaría participación de Microsoft en ofensiva de SCO contra Linux
En diversos entornos Linux circulan fuertes rumores en el sentido que Microsoft estaría respaldando la ofensiva jurídica de SCO contra Linux y los usuarios del sistema operativo de código abierto. Microsoft habría aportado ya 100 millones de dólares a SCO.
Diario Ti: SANTIAGO: Memorando electrónico supuestamente filtrado desde SCO demostraría que Microsoft ha aportado 100 millones de dólares para su ofensiva judicial contra Linux. En caso que el memo fuese auténtico, las teorías de conspiración mencionadas en los entornos Linux serían ciertas: “Microsoft ha inyectado fuertes sumas en la poco lucrativa compañía SCO con el fin de destruir a Linux". Triunfo de SCO sería el fin de Linux En la eventualidad que SCO gane el juicio contra IBM, Novell y otros usuarios de Linux, Microsoft se habría deshecho de su único competidor real. Es decir, el software gratuito Linux sería calificado -a nivel judicial- como un simple hurto de código Unix, y dejaría de ser una alternativa a Microsoft para las empresas y entidades públicas.
Microsoft admite haber licenciado el software de SCO, pero asegura categóricamente que su compra nada tiene que ver con financiamiento de SCO o apoyo para su cruzada judicial contra Linux.
El supuesto memorando habría sido redactado por Mike Anderer, de la consultora S2 (que actuaría como intermediario y garantía de discreción para el supuesto acuerdo), y estaría dirigido al vicepresidente de SCO, Chris Sontag y a su gerente de finanzas, Bob Bench. El memorando fue reproducido y comentado ayer en el sitio de Opensource.org. Artículo de Diario IT |